|
 |
 |
| |
|
DESAFÍO PERSONAL
DETRÁS DEL LIDERAZGO
|
 |
Luis
y Aldo eran chicos que jugaban al
fútbol en el barrio Santa
Ana de Bañado Sur. Hoy día
trabajan como monitores del Proyecto
Partidí y tienen como misión
entusiasmar a otros jóvenes,
a través del fútbol,
en el desarrollo de sus comunidades. |
|
“En
el 2005 jugábamos en el Sportivo
Colonial cuando el entrenador nos invitó
a acompañar y ayudar en las jornadas
de fútbol de los sábados,
con chicos de 13 a 15 años. La
propuesta me interesó desde el
primer momento”, comenta Luis Enrique
Giménez Rojas (19) hoy parte del
equipo de monitores del Proyecto Partidí
de CDI.
Aldo Andrés Alcaraz (20) también
cumple el mismo rol y de estos inicios
nos comenta: “cuando recibimos la
propuesta no sabíamos nada, sólo
jugar al fútbol”.
Pero este desafío que se inició
en la “canchita” empezó
a generar no sólo cambios en el
grupo de chicos con los que compartían
cada sábado, también pareció
haber marcado un rumbo en su desarrollo
como personas: “me ayudó
a evolucionar, fui cambiando y mejorando
a partir de entonces” destacó
Luis, mientras que Aldo afirmó
que este desafío “nos costó
un poco pero cada vez nos desafiamos más”.
|
|
Tanto
Luis como Aldo y sus otros 3 compañeros
monitores, recibieron una formación
orientada al liderazgo, capacitándolos
para acompañar los distintos grupos
de jóvenes que se reúnen
no sólo a disputar un partido,
sino también a experimentar esta
nueva manera de jugar al fútbol
que propone Partidí. “Los
niños me escuchaban y eso me hacía
sentir importante, me daban ganas de seguir
aportando cada vez más al proyecto”,
comentó Luis.
Los jóvenes monitores tienen como
misión llegar a las comunidades,
conversar con los jóvenes para
identificar entre ellos, aquellos que
puedan impulsar un proceso de cambio,
de diálogo, todo a través
del fútbol. Actualmente ellos coordinan
las actividades en la Escuela Paí
Pukú en el Chaco, en proyectos
de la Fundación Dequení
de Fernando de la Mora, Caaguazú,
Ypané, J. A. Saldívar, entre
otros. Estas actividades involucran a
unos 2.300 niños y jóvenes.
|
|
La
implementación del proyecto en
cada comunidad pasa por diversas etapas,
“primero vamos y hablamos con los
niños y jóvenes, jugamos
al fútbol como siempre, somos uno
más de ellos, con el tiempo vamos
aplicando la metodología de los
tres tiempos, uno de acuerdo de reglas,
otro de desarrollo del juego y el último
de reflexión sobre los temas que
surgen en el grupo. “Nosotros como
monitores tenemos que buscar ideas, nuevas
estrategias para despertar el interés
de los jóvenes y de la comunidad”.
Luis comentó que al comienzo jugar
al fútbol y después tener
un espacio de reflexión les parecía
extraño pero finalmente lograba
entusiasmarlos “era raro eso de
que al final del partido, si yo me había
enojado con alguien, podía hablarlo,
podía decirle y solucionar las
cosas con el compañero”.
Pero fue durante el primer viaje que realizaron
a la Argentina cuando estos dos jóvenes
dimensionaron realmente lo que estaban
haciendo. Aldo y Luis conformaron la selección
nacional que saliera finalista del primer
encuentro de fútbol callejero que
tuvo lugar en Buenos Aires, Argentina,
en el 2005. “yo me preguntaba, ¿por
qué salimos nosotros campeones?
- ñande vairo - pero así
lo hicimos, llegamos a ser campeones y
viajamos a Alemania al Mundial”.
La experiencia fue tan fuerte que ambos
vinieron más comprometidos con
el proyecto “vinimos con ganas de
hacer mucho más”.
Estos jóvenes viajaron varias veces
a Alemania, primero para jugar el mundial
de fútbol callejero, una actividad
paralela al Mundial de Fútbol organizado
por la FIFA. “la experiencia fue
única, por el país, su historia,
por los chicos que conocimos ahí
y las distintas culturas”.
Luis acompañó después
al equipo de CDI que colaboró en
Alemania con la edición del libro
“Fútbol, Aprendizaje y Educación”
en alianza con Kickfair “trabajamos
por separado, los adultos aportaron los
conceptos, pero los jóvenes sumamos
la experiencia”. Aldo volvió
a Alemania en el 2008 para una experiencia
de intercambio de 20 días conviviendo
con una familia nativa “surgió
la oportunidad y me fui, tenían
miedo de enviarme sólo, pero yo
me sentía confiado y la experiencia
fue buenísima. Estuve en Frankfurt,
en el aeropuerto más grande del
mundo!”, recordó entusiasmado,
“hice una presentación de
Paraguay y de lo que estábamos
haciendo aquí. Después me
tocó ir a conocer 5 comunidades
al sur, donde hacía muchísimo
frío, ahí aprendí
a esquiar en las montañas. También
conocí el museo de Mercedes Benz…”
La suma de todas estas experiencias están
permitiendo que estos jóvenes aumenten
sus ganas de ir progresando “estamos
pensando en estudiar inglés y quién
sabe, también la universidad”
comentó Aldo sobre sus planes futuros.
Mientras que Luis concluyó que
“PARTIDÍ es poderoso para
que uno se plantee cosas que nunca antes
se preguntó. Yo antes creía
que así nomás era el mundo,
era una época en la que era irresponsable,
irrespetuoso, sin mucha iniciativa, pero
ahora pienso: lo que yo haga hoy es mi
futuro, quiero ser alguien en la vida
y devolver a los niños y jóvenes
toda esta experiencia”.
….
Aldo vive con su mamá, su padrastro
y 2 hermanos, el menor es autista, tiene
14 años. Aldo se recibió
de bachiller asistiendo al Colegio Roberto
L. Petit en el turno noche.
Luis vive con sus padres, tiene un hermano
mayor y una hermana más pequeña
a quien la considera “del corazón”.
Se recibió de Bachiller técnico
en contabilidad en el 2007 en el Colegio
Naciones Unidas. |
|
|
| |
|
|
|