Del
torneo participan chicos de diferentes grados y cursos,
mezclados en equipos, lo que marca una diferencia con respecto
a la práctica acostumbrada, ya que hasta ahora siempre
han jugado todos los cursos por separado. Además,
es la primera vez que se integran los dos niveles, escolar
básica y nivel medio. Los chicos que no jugaban,
ya sea por ser de grados inferiores o porque no les tocaba
ese día, se sentaban a mirar los partidos, participando
así del torneo.
Los equipos se armaron
por sorteo, ya que ellos así lo pactaron. Usaron
como valor el respeto, ya que para ellos este encierra los
demás valores como la cooperación, la solidaridad,
etc. La organización del torneo y la definición
de las reglas que guiarían todo el proceso fueron
consensuadas grupalmente, demostrando una gran capacidad
de trabajo en equipo.
Fue una buena experiencia
ver los partidos con los equipos sin distinción de
edad, estatura, sexo, algunos con habilidad para el juego
y otros no tanto, todo esto con mucha alegría. Se
rescata la muy buena organización del evento.
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